| Pastorela |
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Estimada Comunidad Mexicana: La pastorela fue el arma pacifica de la que se sirvieron los frailes franciscanos para evangelizar a los indios mexicanos en el siglo XVI. Al pasar los años, las pastorelas se convirtieron en una tradición que conserva su sentido religioso, aunque en muchas ocasiones, se mezcla con la picardía del barrio mexicano. Actualmente, México no es el único país que las escenifica, sino que las pastorelas han traspasado la frontera llegando a Estados Unidos y Canadá en donde comienzan a tener una gran aceptación por el público de estos países.
Al llegar los frailes franciscanos a tierra azteca, descubrieron que los indígenas realizaban ritos y festividades en torno a sus “Dioses”, muchos de ellos representados en esculturas o tallados en bajos y altos relieves en sus edificios. Muchos de estos ritos y festividades estaban acompañados por flores multicolores, música, cantos, alimentos y en algunas ocasiones sacrificios humanos.
Por ello, entendieron que para evangelizar a estos hombres y mujeres tenían que hacerlo a través de sus costumbres, retomando sus símbolos de vida y retirando los de muerte. Así nacieron las primeras pastorelas.
Lo primero que se logró fue que los indígenas le cantaran al nuevo “Dios” que llegaba con ellos desde el viejo mundo. Fray Pedro de Gante fue el primero en componer metros muy solemnes sobre la ley de Dios y de la fe. En ellos explicaba cómo Dios se hizo hombre para librar al linaje humano y cómo nació de la Virgen quedando pura y sin mácula. Para la Pascua, mandó llamar a los indios a veinte leguas alrededor de México para que asistieran a la fiesta de natividad, congregándose un gran número de ellos en el patio de la iglesia quienes entonaron una canción que describía lo anterior: “Hoy nació el redentor del mundo.”
Para 1530, Fray Juan de Zumarraga ordenó que se escenificara la “Farsa de la Natividad gozosa de Nuestro Salvador” durante las primeras fiestas de navidad que se celebrarían en tierras conquistadas. Así la Iglesia aprovechó el gusto indígena por el espectáculo y comenzó a crear un teatro evangélico catequizante.
Pocos años después se cree que fue Fray Andrés de Olmos quien redactó la primera pieza referente a la “Venida y Adoración de los Reyes Magos” y se cuenta que cerca de 5 mil indígenas presenciaron la escena. Los personajes que se representaron fueron: El Niño Jesús, La Virgen María, San josé, Melchor, Gaspar, Baltasar, un mensajero, un ángel, el rey herodes, un mayordomo y tres sacerdotes judíos. Estos, con algunas variaciones, son los personajes que se siguen presentando en la actualidad. A este fraile se le atribuye también un auto sobre el Juicio Final totalmente en náhuatl para la total comprensión de los indígenas. Además de las pastorelas, empezaron a celebrarse misas que llamaban de “aguinaldo” las cuales se celebraban durante nueve días continuos antes de la pascua. Estas “misas de aguinaldo” son las antecesoras de las Posadas las cuales se celebraban con gran fiesta.
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